El Ahuichote

Leyenda recopilada en el Altiplano potosino y explicada por Homero Adame

Como en cualquier parte de México, en el Altiplano potosino también hay muchos coyotes. Los pobladores del desierto saben que los coyotes no le hacen mal a los seres humanos, pero si a los animales domésticos como gallinas, cabras, becerritos, potrillos o burros de pocos días de nacidos. Por conocimiento de causa saben que existe otro tipo de coyote llamado Ahuichote.

Cuando va a ocurrir algo funesto, dicen que “sale” ese animal. Aúlla y aúlla en las faldas de cualquier cerro, y que ese aullido presagia la muerte. El ahuichote primero grita como coyote y luego pega aullidos como si anduviera llorando una persona, siendo la manera como vaticina una desgracia, según explica el investigador Homero Adame.

Al ahuichote nadie lo ha visto, pero creen los campesinos del Altiplano que debe ser como un espíritu que se encarna en un coyote muy pequeño. Si uno les pregunta desde cuando existe tan singular creencia, ellos responden que desde la época de los nativos que vivieron en esas tierras antes de la llegada de los españoles, es decir, los huachichiles. Cuentan que aquellos habitantes del ayer tenían muchos conocimientos asociados con los astros y la naturaleza: la predicción de lluvias o cambios climáticos, el saber dónde encontrar agua o alimentos, o bien, vaticinar una calamidad o muerte por venir. Un ejemplo que los más ancianos recuerdan, el cual contaban sus ancestros, es que los ahuichotes aullaron y aullaron por meses y meses pronosticando la guerra y el fin de la etnia huachichil.